(Leer a buen ritmo y sin pausas.)
Silvana no tiene ni zorra
idea de como me puedo sentir. Me pone de los nervios esa superioridad que gasta
con migo. De hecho nunca he soportado su risa. Parece un caballo asmático.
Espera, los bocadillos. ¿llevas los bocadillos?. Si, los he puesto detrás con
el recambio del fútbol. Ese entrenador nuevo tiene algo. En chándal parece tan
garrulo como todos, pero vestido gana. Al que no soporto es al padre de Félix.
No sabe hablarte sin mirarte las tetas. Pero eso no es lo que me molesta. Es lógico
que me las mire. La verdad es que las tengo bien puestas. No como Silvana la pobre.
¿ Era por aquí? Nunca me acuerdo. Venga, venga!! La gente es la hostia. ¿Y tu que haces ahora?. Bueno, lo tengo claro, una grúa. No llego. Menudo día para ponerse enferma. Esas dos horitas me hubieran ido de fábula para bajarme la caraja. Pobre Julia, no es su culpa. No es culpa de nadie. Es y punto. Lo que tengo que hacer es dejar de ir a estas comidas de separadas. Ostras! Bruno. Me he dejado a Bruno! Vale tranquila. Respira. Llamas a la vecina. Bruno estará durmiendo todavía. El bolso ¿ donde coño tengo el bolso? ¿Y ahora que pasa? Vaya, se ha ido la grúa. ¿ Vale, vale, no te pongas así chulo piscinas! Ya voy, ya voy. Ahora giras a la derecha… cruzas la avenida y la segunda… ¿Oye, ese no es Alberto? ¿ Y la pelirroja esa? Se va a enterar. ¡Alberto! Ven aquí si tiene huevos. ¿Ya le has dicho a esa furcia que eres impotente? Si, es mi coche ¿Que pasa? Un cochazo. ¿Y que? No será por la pensión que me pasas… ¡Coño, el freno de mano! ¿Que no he puesto el freno de mano! ¡Alberto, parame el coche por Dios, que me lo ha dejado la vecina! . Este tío es gilipollas. Ni parar un coche sabe. ¿Y ahora que? Me lo has empotrado contra un conteiner. ¿Que yo voy borracha? Borracha estaba la noche que me sedujiste, cretino, que eres un cretino. No me toques que llamo a la policía. Mira, hablando de llamar. Seguro que es uno de mis amantes. ¿Donde coño tengo el móvil?. ¡Que no me toques te digo! Ya se que lo llevo en el bolsillo del pantalón ¿ te crees que soy tonta? ¿Si? Si, soy yo. Si lo se, es que estaba durmiendo tan bien. Ha pasado mala noche sabes. No, pensaba llamarte, pero. No, nada, ya he llegado. Un poco de fiebre. Nada especial. Oye, te voy a dejar. Dale un tuper con fruta que tengo en la mesa de la cocina, yo creo que tiene hambre. No, todo bien. Al principio la primera cuesta un poco, pero la verdad es que va de maravilla. Gracias por dejármelo. Te llamo luego. ¿ Que miras? Tu no me llevas a ningún sitio y menos con esa imbécil al lado. Los niños están donde tienen que estar, lejos de su padre. Soy su madre ¿ recuerdas?
¿ Era por aquí? Nunca me acuerdo. Venga, venga!! La gente es la hostia. ¿Y tu que haces ahora?. Bueno, lo tengo claro, una grúa. No llego. Menudo día para ponerse enferma. Esas dos horitas me hubieran ido de fábula para bajarme la caraja. Pobre Julia, no es su culpa. No es culpa de nadie. Es y punto. Lo que tengo que hacer es dejar de ir a estas comidas de separadas. Ostras! Bruno. Me he dejado a Bruno! Vale tranquila. Respira. Llamas a la vecina. Bruno estará durmiendo todavía. El bolso ¿ donde coño tengo el bolso? ¿Y ahora que pasa? Vaya, se ha ido la grúa. ¿ Vale, vale, no te pongas así chulo piscinas! Ya voy, ya voy. Ahora giras a la derecha… cruzas la avenida y la segunda… ¿Oye, ese no es Alberto? ¿ Y la pelirroja esa? Se va a enterar. ¡Alberto! Ven aquí si tiene huevos. ¿Ya le has dicho a esa furcia que eres impotente? Si, es mi coche ¿Que pasa? Un cochazo. ¿Y que? No será por la pensión que me pasas… ¡Coño, el freno de mano! ¿Que no he puesto el freno de mano! ¡Alberto, parame el coche por Dios, que me lo ha dejado la vecina! . Este tío es gilipollas. Ni parar un coche sabe. ¿Y ahora que? Me lo has empotrado contra un conteiner. ¿Que yo voy borracha? Borracha estaba la noche que me sedujiste, cretino, que eres un cretino. No me toques que llamo a la policía. Mira, hablando de llamar. Seguro que es uno de mis amantes. ¿Donde coño tengo el móvil?. ¡Que no me toques te digo! Ya se que lo llevo en el bolsillo del pantalón ¿ te crees que soy tonta? ¿Si? Si, soy yo. Si lo se, es que estaba durmiendo tan bien. Ha pasado mala noche sabes. No, pensaba llamarte, pero. No, nada, ya he llegado. Un poco de fiebre. Nada especial. Oye, te voy a dejar. Dale un tuper con fruta que tengo en la mesa de la cocina, yo creo que tiene hambre. No, todo bien. Al principio la primera cuesta un poco, pero la verdad es que va de maravilla. Gracias por dejármelo. Te llamo luego. ¿ Que miras? Tu no me llevas a ningún sitio y menos con esa imbécil al lado. Los niños están donde tienen que estar, lejos de su padre. Soy su madre ¿ recuerdas?
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